Mosquiteros Enrollables
El mosquitero se recoge solo cuando no lo usas: la malla queda oculta en el cajón y la ventana se ve libre. Ideal para ventanas de uso diario.
Ver enrollablesLos fabricamos e instalamos a la medida exacta de tu vano. Mándanos tus medidas por WhatsApp y te cotizamos por pieza.
Cada ventana es distinta. Por eso no vendemos medidas de línea: tomamos el ancho y el alto de tu vano y armamos el mosquitero para que cierre completo, sin huecos por donde se cuele un mosquito. Trabajamos enrollables, corredizos, abatibles, plisados, magnéticos y fijos — te decimos cuál corresponde a tu tipo de ventana y para qué uso.
Si ya tienes mosquiteros y solo se rompió la malla, también los reparamos: cambio de tela, marcos y herrajes. Escríbenos con una foto y las medidas, y te decimos qué conviene más en tu caso.
Catálogo
No todos los mosquiteros sirven para todas las ventanas. El tipo correcto lo define el marco que ya tienes y el uso que le das: no es lo mismo una ventana que abres dos veces al día que la puerta por la que entra y sale toda la familia.
Abajo está cada tipo con el caso que resuelve. Si tu ventana no encaja claro en ninguno, mándanos una foto por WhatsApp: con verla sabemos cuál corresponde y te evitamos comprar la pieza equivocada.
El mosquitero se recoge solo cuando no lo usas: la malla queda oculta en el cajón y la ventana se ve libre. Ideal para ventanas de uso diario.
Ver enrollablesCorren sobre riel junto a tu ventana corrediza, sin obstruir el paso. Marco de aluminio a medida y malla que puedes cambiar cuando se dañe.
Ver corredizosSe abren como puerta con bisagras y cierre automático. La opción práctica para accesos por donde entras y sales todo el día.
Ver abatiblesLa malla se pliega como acordeón y casi desaparece. Resuelven vanos amplios y puertas de cristal donde otros mosquiteros no alcanzan.
Ver plisadosEl tipo a fondo
El mosquitero enrollable funciona como una persiana: la malla vive enrollada dentro de un cajón en la parte superior del vano y baja solo cuando la necesitas. Al soltarla, el mecanismo la recoge y la ventana vuelve a quedar despejada, sin bastidor a la vista.
Por eso encaja en ventanas de uso diario: no estorba cuando no lo usas y no hay que desmontar nada para limpiar el cristal. A cambio pide una condición. El cajón se fija arriba del vano, así que necesita unos centímetros libres en esa zona.
El tipo a fondo
El mosquitero corredizo es un bastidor de aluminio con malla que corre sobre su propio riel, paralelo al de tu ventana. Se desliza a un lado cuando quieres abrir del todo y vuelve a su sitio sin desmontarse.
Es la opción natural si tu ventana ya es corrediza: repite el mismo movimiento que ya conoces y no invade el paso ni hacia dentro ni hacia fuera. Al ser un bastidor independiente, la malla se cambia cuando se daña sin tocar el marco de la ventana.
El tipo a fondo
El mosquitero abatible se abre como una puerta: va montado sobre bisagras en un costado del vano y gira para dejar pasar. El cierre lo hace el propio mecanismo, así que vuelve a su posición solo. No se queda abierto detrás de ti.
Es el tipo pensado para accesos de paso frecuente, donde deslizar un corredizo cada vez acaba molestando. Su condición es el espacio: necesita el arco de apertura libre, así que conviene revisar que ningún mueble ni maceta lo bloquee.
El tipo a fondo
El mosquitero plisado lleva la malla plegada en acordeón dentro de un perfil lateral. Al correrlo, la malla se despliega guiada por un riel; al recogerlo, se pliega sobre sí misma y se reduce a unos pocos centímetros contra el marco.
Resuelve los vanos donde los demás tipos se quedan cortos: puertas de cristal, ventanales anchos y accesos amplios que un bastidor rígido no cubre de una pieza. Como se pliega casi por completo, no tapa la vista cuando no está en uso.
Servicios
Cubrimos el mosquitero completo, de la medida a la instalación: lo fabricamos a las dimensiones exactas de tu vano, lo colocamos y verificamos que cierre y corra bien antes de irnos.
Si ya tienes mosquiteros, no siempre hay que reponerlos. Cuando el marco aguanta, se cambia solo la malla; cuando no, te decimos con franqueza qué conviene más — reparar o reponer la pieza.
Mosquiteros hechos a la medida exacta de tu ventana o puerta.
Colocación profesional en ventanas, puertas y domos.
Visita para tomar medidas y recomendar el tipo correcto.
Cambio de tela, marcos y herrajes de mosquiteros existentes.
Proceso
Pedir un mosquitero a medida es más simple de lo que parece: empieza con un mensaje y unas medidas. No necesitas saber qué tipo es el tuyo ni cómo se llama la malla — para eso estamos.
Estos son los ocho pasos, del primer mensaje a la pieza instalada, para que sepas qué sigue en cada momento y qué necesitamos de ti en cada uno.
Mándanos por WhatsApp el tipo de ventana o puerta y, si las tienes, las medidas.
Te decimos cómo medir o agendamos una visita para tomar las medidas exactas.
Según cómo abre tu ventana y el uso que le das, te decimos qué tipo le queda: corredizo, enrollable, abatible o plisado.
Elegimos la malla con el mismo criterio: si hay mascotas, si pega el sol, si necesitas ver hacia afuera o frenar insectos más chicos.
Recibes el precio por pieza, ya con el tipo y la malla que quedamos.
Armamos cada mosquitero a la medida de tu vano.
Lo colocamos en tu ventana o puerta, ajustado al vano.
Verificamos que cierre y corra bien antes de irnos, y te decimos cómo limpiarlo para que dure.
Dudas
Estas son las preguntas que más nos llegan por WhatsApp antes de cotizar: cómo medir el vano, qué tipo de mosquitero corresponde a cada ventana, de qué depende el precio y cuándo conviene reparar en vez de reponer.
Si la tuya no está aquí, mándanos tu caso en el formulario de cotización: llena lo que sepas —aunque no tengas las medidas todavía— y te contestamos con el precio por pieza. Preferimos resolver la duda antes de fabricar que después de instalar.
Con un flexómetro metálico, mide por dentro del marco: el ancho en tres alturas (arriba, en medio y abajo) y el alto en tres puntos (izquierda, centro y derecha). De cada terna, quédate con la medida menor. Los vanos casi nunca son perfectamente rectangulares, y una pieza fabricada sobre la medida mayor simplemente no entra. Anota los números en centímetros y mándanoslos con una foto de la ventana completa: con eso confirmamos el tipo y te decimos si el vano necesita algún ajuste antes de fabricar.
Lo define el marco que ya tienes y el uso que le das, no el gusto. Los corredizos van con ventanas corredizas; los abatibles, con puertas de acceso diario; los enrollables, cuando quieres que la malla desaparezca al no usarla; los plisados, en vanos amplios y puertas de cristal; los fijos, en ventanas que no se abren. Si tu caso no encaja claro en ninguno, mándanos una foto de la ventana abierta: con verla sabemos cuál corresponde y te evitamos pagar la pieza equivocada.
Solo a medida. Cada pieza se fabrica con las dimensiones exactas de tu vano; no cortamos sobre medidas de línea ni adaptamos un marco genérico. Es la única forma de que el mosquitero cierre completo, sin las holguras por donde se cuela justo lo que querías dejar afuera.
Sí. Si el marco y los herrajes están sanos, se cambia solo la tela y la pieza queda funcional otra vez por una fracción de lo que cuesta reponerla. Si el perfil está vencido o torcido, o el herraje ya no sujeta, te lo decimos con franqueza y te damos las dos cifras —reparar y reponer— para que decidas tú con los números enfrente.
De tres cosas: las medidas del vano, el tipo de mosquitero y la malla que lleve. Por eso no publicamos lista de precios: una cifra genérica no aplicaría a tu ventana y solo serviría para que la comparación salga mal. Mándanos las medidas y te pasamos el precio por pieza, con el tipo y la malla que recomendamos para tu caso.
Depende de lo que tengas que resolver, no del precio por metro. Hay tela estándar para insecto común, tejidos reforzados donde hay perros o gatos que se recargan, y tramas más cerradas para insecto pequeño. Cuéntanos si hay mascotas, si la ventana da a jardín o a la calle y qué tanto te importa conservar la vista: con eso te decimos qué tela pedir y por qué.
Sí, sobre todo cuando el vano es complicado o son varias piezas y un error de medición se multiplica. Escríbenos con tu zona y te confirmamos disponibilidad y condiciones de la visita antes de agendar nada. Si tu caso es simple, te ahorramos el paso: te decimos cómo medir y listo.
El plazo depende del tipo de pieza y de cuántas sean. Te lo confirmamos al cotizar, junto con el precio y por escrito: preferimos darte una fecha que podamos sostener a una cifra bonita que se caiga a la semana.