Medición a domicilio

Vamos a tu domicilio y tomamos las medidas nosotros. La vía segura cuando el vano no es cuadrado o hay varias ventanas.

Si prefieres no medir tú, vamos a tu domicilio y tomamos las medidas nosotros. Es la vía segura cuando el vano no es cuadrado —que es lo normal— o cuando hay varias ventanas y no quieres arriesgarte a equivocarte en una.

En la visita también vemos el marco que ya tienes, que es lo que define qué tipo de mosquitero corresponde. Con la ventana delante sabrás cuál es el tuyo y por qué.

Flexómetro midiendo el ancho del vano de una ventana
Anotando las medidas de la ventana en el domicilio del clienteRevisión del marco de la ventana para definir el tipo de mosquitero

Cómo trabajamos

Vamos a tu domicilio y medimos el vano por dentro del marco: el ancho en tres alturas y el alto en tres puntos. De cada terna nos quedamos con la <strong>menor</strong>, porque los vanos no son cuadrados —ninguno lo es— y una pieza hecha sobre la medida mayor simplemente no entra.

Pero la visita no es solo el flexómetro. Vemos el marco que ya tienes, que es lo que de verdad define qué tipo de mosquitero corresponde: si hay riel, si hay fondo arriba para un cajón, si la puerta tiene espacio para abatir. Eso no se ve en una foto y decide la pieza entera.

Sales de la visita sabiendo qué tipo te toca y por qué. Y si prefieres medir tú, también está bien. Te enseñamos cómo y nos ahorramos el viaje. Esto no es un trámite obligatorio, es un seguro contra la pieza equivocada.

Cuándo pedirlo

Te sirve si…

  • No sabes medir o te da inseguridad hacerlo
  • El vano no es cuadrado o tiene reja, y no sabes qué contar
  • Tienes varias ventanas y no quieres errar en ninguna
  • No tienes claro qué tipo de mosquitero te corresponde

No lo pidas si…

  • Si ya tienes las medidas bien tomadas: manda foto y ahórrate la visita
  • Si es una sola ventana simple y te animas a medir tú
  • Si estás fuera de nuestra cobertura: ahí no llegamos

Agenda la visita por WhatsApp y te confirmamos las condiciones antes de ir.

Datos rápidos

Dónde En tu domicilio
Qué medimos El vano por dentro, en 3 puntos
Qué más vemos Tu marco: define el tipo de pieza
Alternativa Mides tú y nos mandas foto + números
Condiciones Te las confirmamos al agendar

¿Echas en falta plazos y precios? Cada trabajo depende de tu vano y de cuántas piezas sean, así que el número que importa es el de tu caso. Cuéntanos y te lo pasamos — no publicamos una tarifa que luego cambie.

Cómo se pide

  1. Mándanos una foto De la ventana o de la pieza. Con verla sabemos si medición a domicilio es lo que te toca — o si es otra cosa.
  2. Cuéntanos tu caso Qué te pasa en esa ventana y qué zona eres. Ver cobertura.
  3. Te decimos qué necesitas Y cuánto cuesta, antes de agendar nada. Si lo tuyo no es este servicio, también te lo decimos.

Dudas

Sobre medición a domicilio

Lo que más nos preguntan de este servicio en concreto — no de los mosquiteros en general. Si tu duda es qué tipo te toca o qué malla aguanta tu caso, eso está en el catálogo.

Si la tuya no está aquí, mándanos tu caso en el formulario: llena lo que sepas, aunque no tengas las medidas todavía. Preferimos resolverla antes de agendar que con el instalador en la puerta.

¿Qué revisan además de las medidas?

El marco, que es lo que decide el tipo: si tu ventana corre sobre riel, si hay centímetros libres arriba para el cajón de un enrollable, si una puerta tiene espacio para abrir una hoja. También el estado —un riel doblado o un marco vencido hay que resolverlo antes de fabricar—. Eso no se ve en una foto y es la mitad del valor de la visita.

¿Puedo mandar fotos en vez de que vayan?

Muchas veces sí, y nos parece bien: si mandas una foto de la ventana completa más el ancho y el alto, normalmente cotizamos sin pisar tu casa. La visita se gana su sitio cuando el vano es raro, hay varias ventanas distintas o no te fías de tus números.

¿Miden todas mis ventanas o solo las que les diga?

Las que nos digas. Ahora bien, si ya estamos ahí, dinos todas las que te interesan aunque no las vayas a pedir hoy: medirlas no cuesta esfuerzo extra y te evita una segunda visita cuando decidas.

¿Me dan el precio ahí mismo?

Con las medidas en la mano y el tipo definido, sí: eso es todo lo que hace falta para cotizar por pieza. Si el caso tiene algo raro —un vano irregular, algo que revisar del marco— preferimos decírtelo ahí y pasarte el número después, en vez de improvisar una cifra que luego cambie.

¿Y si después de medir decido no comprar?

Es tu derecho y no pasa nada. Las condiciones de la visita te las confirmamos antes de ir, precisamente para que no haya sorpresas si decides que no. Preferimos que te vayas con la información y decidas tranquilo.

¿Tengo que preparar algo antes de que lleguen?

Que se pueda llegar a la ventana: quitar lo que esté delante y recoger la cortina. Nada más. Y si tienes claro qué te molesta —mosquitos chicos, el sol, el perro que rasga— dilo, porque eso decide la malla tanto como la medida decide la pieza.

Mi ventana tiene reja, ¿pueden medir igual?

Sí, y es justo un caso donde la visita vale la pena: con reja hay que decidir si el mosquitero va por dentro o por fuera, y eso cambia la medida que se toma. Es de las cosas que por foto se calculan mal y por eso acaban en una pieza que no entra.

¿Qué pasa si mis ventanas no son iguales entre sí?

Es lo normal, aunque parezcan idénticas: dos ventanas del mismo modelo suelen diferir unos milímetros por cómo se instalaron. Por eso cada una se mide por separado y cada pieza sale con su número. Copiar la medida de una a otra es el error que más piezas devuelve al taller.

¿Necesitas ayuda?