Mosquiteros abatibles

Se abren como puerta con bisagras y cierre automático. La opción práctica para accesos por donde entras y sales todo el día.

El mosquitero abatible se abre como una puerta: va montado sobre bisagras en un costado del vano y gira para dejar pasar. El cierre lo hace el propio mecanismo, así que vuelve a su posición solo. No se queda abierto detrás de ti.

Es el tipo pensado para accesos de paso frecuente, donde deslizar un corredizo cada vez acaba molestando. Su condición es el espacio: necesita el arco de apertura libre, así que conviene revisar que ningún mueble ni maceta lo bloquee.

Mosquitero abatible instalado en una puerta de acceso
Detalle de las bisagras y el cierre automático del mosquitero abatibleMosquitero abatible en versión para ventana

Cómo funciona

El abatible es una hoja con bastidor que se abre girando sobre bisagras, como una puerta. Lleva cierre automático —un muelle o un pistón— que la devuelve a su posición en cuanto la sueltas.

Está pensado para el paso, no para la ventilación: aguanta que lo abran y cierren decenas de veces al día sin que nadie tenga que acordarse de cerrarlo. Por eso es lo que va en la puerta por la que entra y sale toda la familia.

Necesita una condición de espacio: la hoja tiene que poder abrirse hacia algún lado. Si hay un mueble, un muro o una maceta en su arco, no funciona.

En qué ventana encaja

Va bien si…

  • Puertas de acceso que se usan todo el día
  • Salidas al patio, al jardín o a la terraza
  • Donde entras y sales con las manos ocupadas
  • Ventanas abatibles que se abren hacia fuera

Piénsalo si…

  • Si no hay espacio para que la hoja gire hacia dentro o hacia fuera
  • En una ventana corrediza: no hay dónde anclar las bisagras
  • En vanos muy anchos: una hoja grande pesa y vence las bisagras con el tiempo

Datos rápidos

Cómo abre Gira sobre bisagras, como una puerta
Cierre Automático: vuelve solo al soltarlo
Dónde se monta Al marco de la puerta o ventana
Qué exige del vano Espacio libre para el arco de apertura
Uso previsto Paso frecuente de personas
Versiones Puerta de acceso y ventana abatible

¿Echas en falta medidas y materiales? Es a propósito: cada pieza se fabrica a las dimensiones de tu vano, así que el único dato que importa es el tuyo. Mándanos las medidas y te cotizamos por pieza.

Cómo se pide

  1. Mándanos una foto De la ventana completa. Con verla sabemos si el abatible es lo que te corresponde.
  2. Las medidas del vano Si las tienes, te ahorras una visita. Si no, te decimos cómo tomarlas o vamos nosotros. Ver cómo medir.
  3. Te cotizamos por pieza Con el tipo y la malla que corresponden a tu caso — no con un precio de catálogo que luego cambia.

Dudas

Sobre los abatibles

Lo que más nos preguntan de este tipo en concreto — no de los mosquiteros en general. Si tu duda es cuál te toca o qué malla aguanta tu caso, eso está en el catálogo.

Si la tuya no está aquí, mándanos tu caso en el formulario: llena lo que sepas, aunque no tengas las medidas todavía. Preferimos resolver la duda antes de fabricar que después de instalar.

¿Hacia dónde abre el mosquitero abatible?

Se define en la medición, según por dónde tengas espacio y hacia dónde abra tu puerta. Lo normal es que abra al contrario que la puerta principal para que las dos hojas no choquen. Es una decisión que conviene tomar antes de fabricar: cambiarla después implica reperforar el marco.

¿El cierre automático da un portazo?

No debería. El mecanismo está regulado para acompañar la hoja hasta cerrar, no para soltarla. Si el tuyo azota, normalmente es cuestión de ajustar la tensión. Lo revisamos en la instalación antes de irnos, y si aparece después, se vuelve a ajustar.

¿Aguanta que lo empujen los niños o el perro?

El bastidor sí; la malla depende de cuál elijas. Si hay mascotas o niños que van a empujar la hoja con el cuerpo, conviene una malla reforzada en vez de la estándar. Dinos que es una puerta de paso diario y lo tomamos en cuenta al cotizar. Ver tipos de malla.

¿Necesito perforar mi puerta para instalar el abatible?

Las bisagras se atornillan al marco, no a tu puerta: la puerta sigue funcionando igual y no se toca. Sí hay perforación en el marco, que es lo que sostiene la hoja. Una hoja de paso diario necesita anclaje real. Si tu marco es de un material que no admite tornillo, lo vemos en la medición antes de fabricar.

¿Qué pasa si el marco de mi puerta es muy delgado?

Es la primera cosa que revisamos, porque de ahí cuelga todo el peso de la hoja. Un marco delgado puede necesitar un refuerzo o una configuración distinta. Es justo el tipo de cosa que no se ve en una foto y sí en la medición a domicilio: preferimos ir a ver que fabricar a ciegas una pieza que después se vence.

¿El abatible lleva chapa o seguro?

No es una puerta de seguridad y no la vendemos como tal. Es una hoja de malla para que no entren insectos, no para que no entre nadie. Su cierre es el mecanismo automático, que la mantiene junta. Si lo que buscas es seguridad, eso es otro producto y no es el nuestro.

¿Puedo poner un abatible si mi puerta es de cristal?

Depende de dónde ancle. Si la puerta de cristal tiene un marco perimetral donde morder, normalmente sí. Si es cristal templado a hueso, sin marco, no hay dónde poner las bisagras y ahí conviene un plisado, que se monta al vano y no a la puerta. Mándanos foto del canto de la puerta.

¿Hacia qué lado conviene que abra?

La regla práctica: al contrario que tu puerta principal, para que las dos hojas no se peleen al pasar. Después manda el espacio real. Si de un lado hay una maceta, un muro o el arco de otra puerta, ese lado se descarta solo. Se decide en la medición y conviene decidirlo bien: cambiarlo luego implica reperforar el marco.

¿Necesitas ayuda?