Mosquiteros Enrollables
El mosquitero se recoge solo cuando no lo usas: la malla queda oculta en el cajón y la ventana se ve libre. Ideal para ventanas de uso diario.
Ver enrollablesEnrollables, corredizos, abatibles, plisados, magnéticos y fijos. Te decimos cuál va con tu ventana antes de que pidas la pieza equivocada.
El tipo correcto no lo eliges por gusto: lo define el marco que ya tienes y el uso que le das a esa ventana. Un corredizo no entra donde no hay riel, y un enrollable necesita espacio arriba del vano para su cajón. Por eso este catálogo dice, en cada tipo, con qué ventana va — y con cuál no.
Todos se fabrican a la medida exacta de tu vano y los instalamos nosotros. Si tu ventana no encaja claro en ninguno, mándanos una foto por WhatsApp: con verla sabemos cuál corresponde.
Catálogo
Cada tipo resuelve un problema distinto. Abajo está el catálogo completo con lo que hace cada uno: el enrollable esconde la malla, el corredizo aprovecha el riel que ya tienes, el abatible aguanta el paso diario, el plisado cubre lo que los demás no alcanzan.
Si vienes de la home, aquí están los siete —incluidos magnéticos, fijos y las refacciones sueltas—. Entra a cualquiera para ver cómo funciona y en qué ventana encaja.
El mosquitero se recoge solo cuando no lo usas: la malla queda oculta en el cajón y la ventana se ve libre. Ideal para ventanas de uso diario.
Ver enrollablesCorren sobre riel junto a tu ventana corrediza, sin obstruir el paso. Marco de aluminio a medida y malla que puedes cambiar cuando se dañe.
Ver corredizosSe abren como puerta con bisagras y cierre automático. La opción práctica para accesos por donde entras y sales todo el día.
Ver abatiblesLa malla se pliega como acordeón y casi desaparece. Resuelven vanos amplios y puertas de cristal donde otros mosquiteros no alcanzan.
Ver plisadosCortina de malla con banda de imanes: pasas empujando y se vuelve a sellar solo. Para puertas por las que entras con las manos ocupadas.
Ver magnéticosBastidor con la malla tensada que se monta y se queda. Sin mecanismo que falle: la opción más económica para ventanas de poco uso.
Ver fijosMalla por metro, perfiles, herrajes y rodamientos. Para quien repara por su cuenta. Y si prefieres, te lo cambiamos nosotros.
Ver accesoriosCómo elegir
Esta es la tabla que usamos nosotros cuando nos mandas una foto. Busca tu caso en la columna del medio: casi siempre hay un solo tipo que encaja, y los demás quedan descartados por el marco que ya tienes.
La última columna es igual de importante. Decimos cuándo un tipo NO conviene porque preferimos que no compres la pieza equivocada — devolver un mosquitero a medida no es una opción para nadie.
| Tipo | Va con… | Piénsalo si… |
|---|---|---|
| Enrollable | Ventana de uso diario donde quieres que la malla desaparezca | No hay unos centímetros libres arriba del vano para el cajón |
| Corredizo | Ventana o puerta corrediza que ya corre sobre riel | Tu ventana no es corrediza: no hay riel donde montarlo |
| Abatible | Puerta de acceso por la que entras y sales todo el día | El espacio no deja abrir una hoja hacia fuera o hacia dentro |
| Plisado | Vano amplio o puerta de cristal que otros tipos no cubren | El vano es pequeño: un corredizo sale más simple y económico |
| Magnético | Puerta por la que pasas con las manos ocupadas | Es una ventana: está pensado para pasar a través |
| Fijo | Ventana de poco uso, cubo de luz, ventana alta | Necesitas asomarte o limpiar el cristal seguido |
¿Sigues sin verlo claro? Es lo más normal — casi nadie llega sabiendo si su ventana pide un corredizo o un enrollable. Mándanos una foto de la ventana completa y te lo decimos nosotros.
A fondo
Aquí se amplía lo de arriba sin obligarte a entrar a otra página: cómo trabaja cada mecanismo, qué caso resuelve y qué condición pide del vano.
Si prefieres el detalle completo de un tipo —con su galería y sus puntos— entra a su ficha desde el botón de cada bloque.
El tipo a fondo
El mosquitero enrollable funciona como una persiana: la malla vive enrollada dentro de un cajón en la parte superior del vano y baja solo cuando la necesitas. Al soltarla, el mecanismo la recoge y la ventana vuelve a quedar despejada, sin bastidor a la vista.
Por eso encaja en ventanas de uso diario: no estorba cuando no lo usas y no hay que desmontar nada para limpiar el cristal. A cambio pide una condición. El cajón se fija arriba del vano, así que necesita unos centímetros libres en esa zona.
El tipo a fondo
El mosquitero corredizo es un bastidor de aluminio con malla que corre sobre su propio riel, paralelo al de tu ventana. Se desliza a un lado cuando quieres abrir del todo y vuelve a su sitio sin desmontarse.
Es la opción natural si tu ventana ya es corrediza: repite el mismo movimiento que ya conoces y no invade el paso ni hacia dentro ni hacia fuera. Al ser un bastidor independiente, la malla se cambia cuando se daña sin tocar el marco de la ventana.
El tipo a fondo
El mosquitero abatible se abre como una puerta: va montado sobre bisagras en un costado del vano y gira para dejar pasar. El cierre lo hace el propio mecanismo, así que vuelve a su posición solo. No se queda abierto detrás de ti.
Es el tipo pensado para accesos de paso frecuente, donde deslizar un corredizo cada vez acaba molestando. Su condición es el espacio: necesita el arco de apertura libre, así que conviene revisar que ningún mueble ni maceta lo bloquee.
El tipo a fondo
El mosquitero plisado lleva la malla plegada en acordeón dentro de un perfil lateral. Al correrlo, la malla se despliega guiada por un riel; al recogerlo, se pliega sobre sí misma y se reduce a unos pocos centímetros contra el marco.
Resuelve los vanos donde los demás tipos se quedan cortos: puertas de cristal, ventanales anchos y accesos amplios que un bastidor rígido no cubre de una pieza. Como se pliega casi por completo, no tapa la vista cuando no está en uso.
El tipo a fondo
El mosquitero magnético es una cortina de malla partida al centro, con una banda de imanes a lo largo de la unión. Pasas empujando con el cuerpo y, detrás de ti, los imanes vuelven a juntar las dos hojas sin que tengas que hacer nada.
Es la solución para accesos por donde entras y sales con las manos ocupadas: la puerta del patio, la de la cocina, la del jardín. No lleva bastidor rígido, así que se instala sobre el marco existente sin obra.
El tipo a fondo
El mosquitero fijo es un bastidor con la malla tensada que se monta al vano y se queda ahí. No corre, no se enrolla y no se abate: cubre la ventana de forma permanente.
Por eso es el más económico y el que menos se estropea, porque no tiene mecanismo que falle. Encaja donde la ventana se abre poco o donde solo hace falta tapar el hueco: cubos de luz, baños, ventanas altas, cocinas.
El tipo a fondo
Vendemos por separado lo que lleva un mosquitero: malla por metro, perfiles de aluminio, herrajes, rodamientos, felpa y el cordón que tensa la tela contra el bastidor.
Sirve si reparas por tu cuenta o si solo necesitas la refacción concreta que se rompió. Y si prefieres no meterte, el cambio lo hacemos nosotros. Cuéntanos qué se dañó y vemos si te sale mejor la pieza o el servicio.
Dudas
Estas son las preguntas que más nos llegan de quien está decidiendo qué tipo pedir: cuál corresponde, qué malla aguanta su caso y de qué depende el precio.
Si la tuya no está aquí, escríbenos. Preferimos resolverla antes de fabricar que después de instalar.
Lo define el marco que ya tienes, no el gusto. Si tu ventana corre sobre riel, va un corredizo. Si es una puerta de acceso diario, un abatible o un magnético. Si quieres que la malla desaparezca cuando no la usas, un enrollable. Si el vano es amplio o de cristal, un plisado. Y si la ventana casi no se abre, un fijo resuelve por mucho menos. Mándanos una foto de la ventana completa y te decimos cuál es el tuyo.
No siempre. El enrollable necesita unos centímetros libres arriba del vano para el cajón donde se recoge la malla. Si ese espacio no existe —porque hay una cortina, un domo o el marco llega al techo— no entra, y forzarlo deja el cajón a la vista o el mosquitero sin cerrar completo. En ese caso te proponemos otro tipo antes de fabricar, no después.
Depende del caso, no del tipo de mosquitero: la misma pieza admite mallas distintas. Si hay mascotas conviene una malla reforzada que aguante el rasguño; si pega el sol, una que filtre; si el problema son insectos muy chicos, una de trama más cerrada. Cuéntanos qué te pasa en esa ventana y te decimos cuál corresponde. Lo explicamos a fondo en tipos de malla.
Sí. No trabajamos medidas de línea: cada pieza se arma a las dimensiones exactas de tu vano. Es lo que hace que cierre completo, sin huecos por donde se cuele un mosquito. Por eso necesitamos las medidas antes de cotizar — o vamos nosotros a tomarlas.
Casi nunca. Si el bastidor y los herrajes aguantan, se cambia solo la tela y queda como nuevo por una fracción de lo que cuesta una pieza nueva. Cuando el marco está vencido o los rodamientos ya no corren, te lo decimos con franqueza — aunque signifique no vender la reparación. También vendemos malla y refacciones por separado si reparas por tu cuenta.
Depende de tres cosas: las medidas del vano, el tipo y la malla. Por eso cotizamos por pieza y no publicamos una lista de precios que luego no se sostenga. Mándanos las medidas por WhatsApp y te pasamos el precio de tu caso. De qué depende, a fondo, en esta guía.